El tema de los derechos humanos en Colombia está relacionado con los diferentes conflictos que afligen al país, pero especialmente con el que involucra la confrontación bélica entre guerrillas, paramilitares y fuerzas armadas. La gravedad de la violación constante a los derechos humanos y del Protocolo II de Ginebra, que se construyó para proteger a la población civil y para limitar el uso de la fuerza en los conflictos internos, es signo de la degradación del conflicto interno colombiano. Esta situación es tan preocupante que organismos internacionales como la ONU, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Amnistía Internacional, etc. han llamado la atención a los diferentes actores en conflicto para que respeten los derechos humanos. El no respeto a los derechos humanos puede desembocar en otros conflictos como los conflictos étnicos, que responden a un ambiente de irrespeto al derecho de la diversidad.
Los conflictos étnicos
El movimiento indígena. Los indígenas tienen una larga trayectoria en sus luchas por recuperar y fortalecer la identidad, así como por conservar sus tierras y los recursos que garanticen su subsistencia. Las luchas indígenas difieren según la región y el grupo indígena involucrado. Por ejemplo, los indígenas del Cauca han recurrido a la recuperación de tierras mediante la invasión de territorios y a la organización guerrillera. Los pueblos del norte del país (arhuacos, koguis y arsarios) defienden su identidad y tierras a través de movilizaciones sociales y culturales que buscan rescatar su identidad.
En casi todas regiones donde hay presencia de comunidades indígenas, estas se ven involucradas en el conflicto entre fuerzas armadas, guerrillas y paramilitares; ya que son víctimas constantes del desplazamiento forzado, el reclutamiento forzoso y la desprotección del Estado. Un ejemplo de ellos son los zenúes de Córdoba, quienes padecen constantes abusos por parte de los actores del conflicto armado.
Por su parte los pueblos de la Amazonia y la Orinoquia se enfrentan a los procesos de expansión de la frontera agrícola, que incluye siembra de cultivos ilícitos, con lo cual se ven involucrados en procesos de modernización, como el uso del dinero, que afectan sus patrones de organización social. El movimiento afrocolombiano. Los afrocolombianos enfrentan, diferentes conflictos, que los afecta directamente como un grupo étnico colombiano. Veamos.
- Los conflictos cotidianos. La discriminación y exclusión racial a los que los someten ciertos sectores sociales.
- La pobreza. La mayoría de los afrocolombianos se ubican en el rango de población pobre, lo cual implica mayor discriminación y exclusión social. Éstas se pueden observar en los cinturones de miseria en ciudades como Barranquilla, Cartagena, Santa Marta, Medellín y Cali.
- Corrupción y clientelismo. Muchos de los líderes políticos afrocolombianos han seguido los patrones tradicionales de hacer política, en los que la corrupción y el clientelismo marcan la pauta de los gobiernos locales. Por tal razón, departamentos como el Chocó, se cuentan entre los más pobres y corruptos del país.
- Pérdida de tierras. Las comunidades afrocolombianas pierden sus tierras por la acción de paramilitares, guerrilleros, terratenientes y compañías que explotan en sus regiones recursos naturales (metales preciosos y madera).
La mujer y el conflicto
La lucha de las mujeres por hallar cada día mayor reconocimiento en los diversos aspectos de lo social ha pasado por múltiples etapas, en las cuales han tenido que afrontar el rechazo de sectores tradicionalistas y machistas de la sociedad. Durante la década de los cuarenta, las mujeres lucharon por sus derechos políticos, especialmente el derecho al voto. Más adelante, entre 1970 y 1980, se centraron en demandar la igualdad de ingresos y oportunidades laborales.
El desarrollo económico del país les permitió a las mujeres mejorar su nivel educativo y entrar al mercado laboral en diferentes sectores. Pero estos cambios también aumentaron la brecha cultural y socio económica con las mujeres de los sectores bajos, quienes siguieron siendo discriminadas y excluidas en lo social y en lo cultural.
De otra parte, durante la última década del siglo XX, las mujeres impulsaron reivindicaciones de corte cultural, por ejemplo, el derecho a la sexualidad, al manejo libre y autónomo del cuerpo manifestado en la decisión de abortar o no abortar su embarazo en casos especiales, etc. Estos derechos chocan con visiones culturales patriarcales, machistas y religiosas que descalifican a las mujeres, tachándolas con adjetivos moralistas.
Un frente en el cual la mujer se ha destacado es la defensa de los derechos humanos y la lucha contra la violencia. Son innumerables los casos de esposas, hijas, hermanas y madres que han sufrido la desaparición, el asesinato, el secuestro, la violación de un ser querido. Por tal razón, han ido surgiendo en el país organizaciones de mujeres que defienden los derechos humanos, y que, en repetidas ocasiones, se han enfrentado a los grupos armados y al Estado utilizando medios pacíficos, tales como las marchas multitudinarias.
Por último, el conflicto también toca los hogares de las mujeres. Allí son objeto de homicidios, abandonos, maltrato físico y verbal que se suman a la violencia social. Las mujeres han afrontado este conflicto construyendo una conciencia social con la cual intentan frenar la violencia intrafamiliar.
Jóvenes, conflicto e identidad
Las generaciones de la segunda mitad del siglo XX vivieron su juventud cuando surgieron los movimientos guerrilleros, los cuales despertaron simpatías entre varios grupos de jóvenes por los objetivos de su lucha.
A diferencia de aquella generación, las generaciones del siglo XXI buscan su identidad por diferentes medios. Los más sobresalientes son la apropiación de ritmos alternativos (funk, rap, ska, reggae, etc.) o estilos de vida asociados con las denominadas culturas urbanas (punk, Emo, góticos, etc.) que utilizan para expresar sus inquietudes sociales, políticas, culturales y religiosas. Desafortunadamente los jóvenes pertenecientes a estas tribus urbanas son juzgados y asociados erróneamente con grupos delincuenciales.
A pesar de ello, los jóvenes no son ajenos al conflicto del país. Entre ellos está el mayor número de víctimas de la violencia que vive Colombia, y algunos de ellos, hacen parte de las Fuerzas Armadas. Otros, por el contrario, ingresan por presión a las filas de la guerrilla o los paramilitares. Esta situación se da allí donde la sociedad colombiana no posee oportunidades laborales y educativas óptimas para el desarrollo y bienestar de los jóvenes.
TALLER
1. ¿Qué es un conflicto interno?
2. ¿Por qué son necesarios los derechos humanos?
3. Que pretenden los derechos humanos
4. Realiza un mapa conceptual con la información dada en el documento
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1. ¿Qué es un conflicto interno?
2. ¿Por qué son necesarios los derechos humanos?
3. Que pretenden los derechos humanos
4. Realiza un mapa conceptual con la información dada en el documento